Cuando practicamos deporte queremos que todo sea perfecto. Es nuestro momento. Nos lo hemos ganado y nada lo va a estropear. En los últimos años, algunos dicen que por la crisis, otros por la voluntad de cuidarse, son muchos los que se han animado a salir a correr, a jugar a pádel, a ir en bici… Es una válvula de escape, quizás, la más beneficiosa para cuerpo y alma. Pero como decíamos, cuando nos vestimos de corto queremos que todo sea perfecto, incluidos los complementos. Cada deporte tiene sus peculiaridades. El corredor buscará las zapatillas que mejor se adapten a su pisada. El jugador de pádel, la pala que responda a su modo de golpear la pelota, y el ciclista, la bicicleta que saque mayor rendimiento a sus piernas. ¿Pero qué pasa con los elementos que son propios para cualquiera de estas disciplinas? Las gafas, por ejemplo, son necesarias en muchos deportes. ¿Pero tienen que ser iguales en todos los casos? ¿Si la ropa y el material es específico, por qué no lo van a ser las lentes?

Las gafas son cualquier cosa menos un trámite. No sirve escoger al azar, o por el simple sentido de la estética, y quien así lo vea, no tardará en darse cuenta del error, pues de los ojos surge todo el desarrollo posterior, sea una zancada, una pedaleada o un revés cortado. Así las cosas, en SLASTIK tenemos claro que cada uno necesita, o mejor dicho, que cada uno merece el mejor tratamiento ocular para que su experiencia sea completa. Vidrio transparente para la claridad que requiere la ausencia de luz, de luz artificial para la incomodidad de los focos, antireflectante para la molestia del sol de cara, hidrofóbico para evitar que el agua nuble nuestra visión. SLASTIK se diferencia por su deseo de ofrecer un producto que se adapte, no sólo a la cabeza del usuario, gracias a su ajuste telescópico o perimetral, sino también al escenario, al medio, a la luz.

Gracias al tratamiento especial HG-1600 se elimina el efecto arco iris, y el revestimiento multicapa de la parte posterior de la lente hace que los rayos de luz reboten y no penetren en los ojos. Protección a la vez que confort en la visión. En SLASTIK, además, usamos productos de última generación, con protección ultravioleta (100% UV400), resistencia a los impactos ANSI Z87 y certificado Optical Class I. Nuestro cristal incorpora una doble capa de protección anti rayadas que consigue un efecto antideslumbrante y de alta resistencia a los impactos. Antiarañazos, antimanchas, antipolvo y antiagua. En resumen, unas gafas a la medida de cada persona, de cada deporte y de cada momento del día.